Cuentos
Pobrecita
Susana Cox
La madre y la hija estaban comiendo la comida que los vecinos les habían dejado hacía unos días. La casa estaba silenciosa. Se podía oír el tic-tac del reloj. Hoy Isabel había vuelto a la escuela, por primera vez, después del entierro.
-- “¿Cómo estaban las clases hoy?”, preguntó la mamá.
-- “Estaban buenas. Tengo mucho trabajo, dijo Isabel.
Ninguna de las dos dijo nada por unos minutos.
Isabel comentó de pronto: “Hay una chica en la escuela que nos dijo que sus padres van a divorciarse. Ella empezó a llorar durante el almuerzo”.
-- “Pobrecita”, dijo mamá.
-- “Tenemos suerte, mamá”.
La madre miró a su hija con sorpresa.
-- “Sabemos dónde está papá”.

